La Cueva El Soplao fue descubierta a principios del siglos XX debido a una exploración de las minas de la Florida, no sólo tienen interés geológico sino también un excepcional patrimonio de arqueología minera de algo más de 30 kilómetros de galerías, planos inclinados o castilletes.

La Cueva El Soplao

La Cueva El Soplao guarda en su interior un auténtico paraíso natural conformado por impresionantes formaciones con grandes superficies tapizadas de aragonitos, falso techo, estalactitas, estalagmitas y especialmente elípticas ó excéntricas (antigravitacionales) que provocan todo tipo de juego de luces y sombras, sensaciones, colores y olores.

La abundante y compleja diversidad de formaciones excéntricas que atesora, es lo que realmente hace de la Cueva El Soplao una cavidad única, ya que, si bien se encuentran en otras cavidades, nunca con la abundancia, belleza y espectacularidad de ésta.

No podemos olvidar las pisolitas, más conocidas como perlas de las cavernas. Estas curiosas formaciones deben su nombre a su similitud con las perlas de las otras. En la cueva se presentan como mantos cubriendo una superficie de varios metros, o a modo de nidos, pero nunca aisladas.

Especial mención merece el denominado falso suelo, una zona considerada como la Capilla Sixtina del mundo subterráneo, por su grandiosidad, disposición y conservación.

Los visitantes podrán disfrutar de unos 1.500 metros de recorrido dentro de la cueva, cuya longitud total es de más de 20 kilómetros de galerías.

Para facilitar el acceso se ha construido un tren minero, que después de recorrer unos 400 metros, deja al visitante en la entrada de la misma cueva para el inicio del recorrido. Abandonando el tren a la entrada de la cueva, ya bajo el subsuelo, se recorren unos 60 metros a través de una antigua galería minera que se dirige a la cueva propiamente dicha, donde podemos disfrutar de unas maravillosas formaciones.

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