Qué ver o visitar en Santillana del Mar - Cantabria

La villa de Santillana del Mar se encuentra en la costa occidental de Cantabria, limitando con el mar Cantábrico y los municipios de Suances, Torrelavega, Alfoz de Lloredo y Reocín.
 
Esta villa medieval de calles empedradas cuenta con un notable grado de conservación, donde el visitante puede transportarse con facilidad a otros tiempos, y está declarada como Conjunto Histórico Artístico. Se le conoce popularmente como la villa de las tres mentiras, puesto que ni es santa, ni llana, ni tiene mar (aunque el municipio sí lo tiene). La mayoría de sus habitantes se dedican a la agricultura, la ganadería y sobre todo al turismo.
 
La capital de los que fueran las Asturias de Santillana, considerado uno de los pueblos más bellos de España así la definió ya el filósofo francés Jean Paul Sartre en su obra "La Náusea". Cuenta con algo más de 28 km2 de extensión, es la capital de un municipio de cerca de cuatro mil habitantes en el que, además de la villa de Santillana, se encuentran las localidades de Vispieres, Viveda, Yuso, Ubiarco, Queveda, Mijares, Arroyo, Camplengo, y Herran.
 
Este pequeño municipio es uno de los atractivos turísticos más importantes la región, ya que alberga la Cueva de Altamira, considerada la “Capilla Sixtina” del arte cuaternario y de la que hablaremos en una sección propia de esta página por su relevancia, y un casco histórico bien conservado en el que destaca La Colegiata que data del siglo XII, el edificio más representativo y la joya más importante del románico en Cantabria. También destacan otros edificios como La Torre de Don Borja, La Torre del Merino, o el Palacio de los Velarde, ambos del siglo XV, junto a ellos destacan también la Casa Palacio de Peredo Barreda, la de los Villa o la de los Bustamante, todas del siglo XVIII.
 
Algunas de estas casas palacio actualmente acogen instituciones de carácter cultural, como son el museo diocesano, el museo del escultor Jesús Otero, la Fundación Santillana, uno de los centros culturales de caja Cantabria o Las Casas del Águila y la Parra, transformadas en salas de exposiciones.
 
La visita a pie es ideal comenzarla desde el Convento de Regina Coeli, donde se encuentra el Museo diocesano, avanzando por la calle de Santo Domingo, encontraremos a mano izquierda el Palacio de Peredo-Barreda, poco después podremos ver a mano derecha la casa de los Villa. Un poco más adelante en la bifurcación hacia la izquierda se encuentra la calle Juan Infante flanqueada por pequeñas viviendas de balconadas llenas de flores, la calle termina en la Plaza Mayor, uno de los lugares más representativos de la zona, en ella podremos contemplar Las Casas del Águila y la Parra, delante de las cuales se levanta la estatua del Bisonte de Altamira. Enfrente a ellas se encuentra el parador Gil Blas que ocupa una vieja casa que pertenecía a la familia de los Barreda.
 
A pocos metros encontramos El Ayuntamiento, edificio con una gran balconada de hierro y sobre un soportal con armaduras, muy cerca presidiendo la plaza esta La Torre de don Borja, actualmente sede la fundación Santillana, y también La Torre de Merino, "casa fuerte" donde residieron los sucesivos merinos mayores de las Asturias de Santillana. En el extremo izquierdo de la plaza, continuaremos por una estrecha rúa que desemboca en la confluencia de las calles Carrera y Cantón. En la primera a nuestra derecha, se levanta La Torre de Velarde, del siglo XV. Y a nuestra izquierda en dirección hacia la colegiata, por la calle cantón, pasaremos ante el Palacio de Valdivieso del siglo XVIII, hoy un hotel. A ambos lados de esta calle muy concurrida actualmente se levantan numerosas viviendas típicas del pueblo hasta llegar a La casa de Leonor de la Vega, madre del marqués de Santillana de finales del siglo XV. Junto a ella está La Casa de Los Hombrones, adornada con un poderoso escudo con las armas de los villa. La calle, que a partir de aquí se denomina "del Rio", desciende hacia un pintoresco abrevadero, a cuya derecha encontramos las Casas de los Cossio y los Quevedo, de finales del siglo XVII, frente a ellas la Casa de los Abades, y cerrando la perspectiva, la bella Colegiata románica de Santa Juliana, donde podremos visitar el claustro interior, por ultimo tras la colegiata podremos ver La Plaza de las arenas, cuyo edificio más notable es el Palacio de los Velarde.
 
Respecto a la naturaleza ha sido generosa con Santillana del Mar pues la zona cuenta con una maravillosa costa que invita a los paseos y a la pesca, y en él se hallan las tranquilas calas y la Playa de Santa Justa en Ubiarco.