Castro Urdiales es una de las villas marineras más bonitas y visitadas de Cantabria, situada en la costa oriental de la región. Su riqueza histórica, su patrimonio monumental y su entorno natural junto al mar Cantábrico la convierten en un destino ideal tanto para escapadas de fin de semana como para vacaciones más largas.
El casco histórico de Castro Urdiales se desarrolla alrededor del puerto, conservando el encanto de su pasado marinero. Pasear por sus calles permite descubrir plazas, edificios históricos y un ambiente animado durante todo el año, con numerosos bares y restaurantes donde degustar la gastronomía local.
La Iglesia de Santa María de la Asunción es el monumento más emblemático de la ciudad y uno de los mejores ejemplos del gótico en Cantabria. Declarada Monumento Nacional, destaca por su imponente arquitectura y su privilegiada ubicación frente al mar.
Junto a la iglesia se encuentra el Castillo-Faro de Santa Ana, una antigua fortaleza medieval que actualmente alberga el faro de la ciudad. Desde este punto se obtienen unas de las mejores vistas del litoral y del mar Cantábrico.
El puente medieval de Castro Urdiales conecta el conjunto histórico con la ermita de Santa Ana, un pequeño templo situado sobre una península rocosa que ofrece una de las estampas más fotografiadas de la villa.
Entre las principales playas de Castro Urdiales destacan Ostende, Brazomar y Dícido (en los alrededores). Son playas urbanas de fácil acceso, ideales tanto para el verano como para paseos tranquilos en cualquier época del año.
El paseo marítimo de Castro Urdiales es perfecto para caminar junto al mar y disfrutar del paisaje costero. Además, los miradores cercanos ofrecen vistas espectaculares de la costa cántabra y de los acantilados que rodean la ciudad.
Además de visitar sus monumentos y playas, Castro Urdiales invita a disfrutar de su gastronomía, sus rutas costeras y su ambiente marinero. Es un destino que combina historia, naturaleza y mar, ideal para quienes buscan descubrir lo mejor de Cantabria.

