La Cueva El Soplao es una cavidad de interes geologico y un excepcional patrimonio de arqueologia minera que guarda en su interior un autentico paraiso natural.
La Cueva El Soplao, situada entre los valles de Rionansa, Valdáliga y Herrerías, en Cantabria, es una de las cavidades más espectaculares de Europa. Conocida como la Capilla Sixtina de la geología, destaca por la extraordinaria conservación y variedad de formaciones excéntricas, estalactitas, estalagmitas y coladas.
Descubierta durante las explotaciones mineras de principios del siglo XX, hoy es un referente del turismo científico y natural, ofreciendo una experiencia única tanto para visitantes curiosos como para amantes de la naturaleza.
Visita turística
La visita guiada estándar recorre las principales galerías acondicionadas de la cueva. Es apta para la mayoría de los visitantes y permite conocer la historia, geología y curiosidades de El Soplao de forma accesible y segura.
Visita de aventura
Pensada para los más intrépidos, esta modalidad permite explorar zonas menos adaptadas de la cueva, siempre acompañado por guías especializados y con equipamiento específico. Ideal para quienes buscan una experiencia más intensa y cercana a la espeleología.
Visitas especiales y educativas
Existen visitas adaptadas para grupos escolares, científicos o eventos especiales, centradas en la divulgación geológica y medioambiental.
El horario de la Cueva El Soplao varía según la temporada del año:
- Se recomienda consultar el calendario oficial y reservar con antelación, especialmente en fines de semana y verano.
Para disfrutar plenamente de la visita a la Cueva El Soplao, es recomendable:
La visita turística es apta para niños, especialmente a partir de los 5–6 años. El recorrido es seguro, guiado y muy visual, lo que suele resultar fascinante para los más pequeños.
Consejos para ir con niños:
No se recomienda la visita de aventura para niños pequeños.
La Cueva El Soplao se encuentra en el occidente de Cantabria.
En coche
El acceso final se realiza por una carretera de montaña asfaltada y bien señalizada.
No existe acceso directo en transporte público hasta la cueva, por lo que se recomienda llegar en vehículo propio o mediante excursiones organizadas.
