
La Neocueva y Museo de Altamira se encuentran situados a 2 km del núcleo urbano de Santillana del Mar, perteneciente a la comunidad autónoma de Cantabria en el norte de España.
Situada en Santillana del Mar en Cantabria, la Neocueva y Museo de Altamira te invita a un viaje en el tiempo hacia el Paleolítico. Este complejo museístico alberga una réplica fidedigna de la Cueva de Altamira, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, donde podrás admirar las impresionantes pinturas rupestres realizadas hace entre 35.000 y 13.000 años.
Una experiencia inmersiva:
La Neocueva te transporta a la época en que los humanos habitaban la cueva. Recorrerás sus pasajes y salas recreadas con minuciosidad, observando las marcas, grabados y pinturas que dejaron nuestros ancestros. La iluminación tenue y los efectos de sonido te sumergirán en la atmósfera de la época, permitiéndote comprender mejor la vida y el arte de aquellos primeros pobladores.
Un museo interactivo:
El Museo de Altamira, que acompaña a la Neocueva, te ofrece una experiencia completa sobre el arte rupestre y la prehistoria. A través de exposiciones didácticas, podrás conocer las técnicas utilizadas para crear las pinturas, la vida cotidiana de los cazadores-recolectores y el contexto cultural en el que se desarrolló este arte.
Más allá de la cueva:
Además de la Neocueva y el museo, el complejo ofrece otras actividades para ampliar tu conocimiento sobre Altamira y la prehistoria. Puedes participar en talleres, conferencias, rutas guiadas e incluso realizar visitas virtuales a la cueva original.
Un viaje inolvidable:
La Neocueva y Museo de Altamira te ofrecen una experiencia única e inolvidable. Es una oportunidad para conocer de cerca nuestra historia, admirar una de las obras de arte más importantes de la humanidad y comprender la fascinante cultura del Paleolítico.
De mayo a octubre:
De noviembre a abril:
Festivos abiertos:
Días de cierre:
Aviso importante:
La Cueva de Altamira fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1985 y su techo de los polícromos ha recibido calificativos como la Capilla Sixtina del arte rupestre.
Fue en 1868 y 1879 cuando se encontraron grabados del Homo Sapiens, correspondientes al Paleolítico Superior Magdaleniense y un número más reducido del Solutrense, en la conocida Cueva de Altamira, pero debido al deterioro de las mismas, se restringió el acceso, y se construyó, junto a la cueva original, las nuevas instalaciones del Museo de Altamira y la Neocueva, réplica fidedigna y minuciosa de la original.
Pertenecen al solutrense, pinturas en rojo monocromas que representan caballos, una cabra, manos en negativo, y otras sin identificar. Se atribuye al magdaleniense, hace 14500 años aproximadamente, el resto de pinturas del Techo de los Polícromos: una manada de bisontes, una cierva, caballos, un posible jabalí y otros signos sin clara identificación por el momento. En la galería más alejada y estrecha, se encuentran los caballos, ciervos, bisontes y figuras abstractas “tectiformes” de la Cola de Caballo.
La creación de una escena integrando varias figuras, el uso de relieves propios de la cueva para generar volúmenes y la perfección en la técnica del grabado, que consigue claroscuros con sólo dos pigmentos, el negro del carbón vegetal y el rojo de óxidos, hacen única esta cueva.
Ver las 9 fotos
Ver las 9 fotos
Ver las 9 fotos
Ver las 9 fotos
Ver las 9 fotos
Ver las 9 fotos
Ver las 9 fotos
Ver las 9 fotos
Ver las 9 fotos