Una experiencia maravillosa. La dueña es un encanto de mujer, súper atenta en todo momento y muy amable. En general, toda la familia es muy amable. La limpieza es impoluta, cambian cada día las toallas y te hacen la habitación. Si vuelvo a Santillana del Mar, sin duda me volvería alojar en esta posada. 100% recomendable.
Leer más