Vinimos a este lugar sin conocerlo, nos desplazamos 80 km expresamente para venir aqui pues daban una reseñas espectaculares. Sobremesa en familia para 5 comensales todo espectacular, el trato, la explicacion sobre el producto, especialmente sobre el pescado fresco,la amabilidad del equipo de servicio destancando la profesionalidad de su gerente... De verdad que todo un acierto. Nos sorprendieron nada mas llegar con un caldo calentito que se agradeció y para finalizar nos obsequiaron con una botella de Albariño. Lugar para guardar en favoritos y recomendar a todo aquel que quiera comer bien en Cantabria y sus aledaños. Sin lugar alguna parada ya mas que obligatoria cada vez que volvamos a esta zona.
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